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Cosecha y desafío para el recluta Araneda

In animadores, Canales de TV, programas, Television, TV chilena on 21 septiembre 2010 at 17:34

Cuenta el imaginario periodístico que la temporada en que uno, Felipe Camiroaga, lograba dar con el palo al gato, el otro, Rafael Araneda, tenía que morder el polvo del deslucimiento o de la crítica despiadada. Añade la fantasía que cuando hay un evento oficial en TVN, donde ambos trabajan, bajo la luz de la fiesta -como pasó esta semana- tienen que estar los dos: como auténticos ejemplares de animador alfa que son, viven en constante y mutua comparación y marca. Si esas fantasías, sobre todo la primera, algo tenían de ciertas, en los últimos meses Araneda se ha encargado de desdibujarlas. El ex tío conductor de “Rojo” logró despegarse de su sombra, al instalarse en 2009 como rostro de dos aciertos que le permiten vislumbrar un 2010 de cosecha.

Uno es “Pelotón”, el reality show de figurillas en traje de campaña militar que ayudó a levantar la pantalla de la red estatal. El otro es una antigua obsesión del animador, que apostó por una agitada agenda de viajes a México para conducir “La Academia”, un espacio de talentos que vivía momentos bajos en TV Azteca. Qué duda cabe: esa experiencia internacional, más allá de que no se exhiba en el principal canal mexicano, le ha dado al animador roce propio, valor añadido personal. Hoy Araneda (40), de profesión periodista y formado en TV bajo el alero del productor Jorge Mackenna en La Red, sabe que puede: si todo fallara aquí, no partiría de cero allí. Gracias a esa misma espalda que se ha forjado a golpe de esfuerzo, quizá para él haya llegado la hora de pulir.

Araneda, que conducirá un estelar de circo durante el primer semestre, tiene una deuda: si bien el entretenimiento es lo suyo, da la sensación de que puede ser más hondo. En “Pelotón”, interrogando a los reclutas, logró demostrar que es capaz de apagar la juerga para crear momentos íntimos. Con ese mismo test en la mochila y echando mano al espíritu de trabajo del que mucho se enorgullece, tiene la posibilidad de explorar en esta cuarta década de su vida el mundo del diálogo. A la TV chilena le hacen falta más conversadores empáticos, bien informados, profesionales y dispuestos a pelar el ajo. Sucesores del Don Francisco de “Noche de Gigantes”, de Raúl Matas o de Alfredo Lamadrid. ¿Quién dice que ese heredero no es Araneda? Por ahora nadie: la respuesta depende de él.

TVN

Araneda aún tiene una deuda: si bien el entretenimiento es lo suyo, da la sensación de que puede ser más hondo.

Los descuidos de la pantalla local

In animadores, Canales de TV, Cultura pop, Medios, programas, Television, TV chilena on 21 septiembre 2010 at 11:23

Cuidar a los talentos. Proteger los activos. Dos frases que suenan a eslogan, que en la gran industria del entretenimiento hollywoodense son de la más pura obviedad y que parecen tener muy poco que ver con la televisión chilena. Si los talentos -nos gusten o no- son las personas que dan vida a programas y los activos son esos -los buenos y los malos- programas, ejemplos hay para hacer un monumento.

Con ese sentido común tan suyo y tan franco, Pamela Díaz, el más reciente fichaje de UC-TV para su matinal, lo decía el martes 5 en el cuestionado “El hormiguero”. Buscaba la “Fiera VIP” no tener que contestar una pregunta demasiado incómoda y cuya respuesta evidentemente la haría quedar mal: “Chiquillos, cuídenme, que quiero trabajar en este canal”.

Sí pues, Pamela debe defenderse: vive de una pantalla que funciona al ritmo de mareas caprichosas y que con figuras como ella, que han pasado por reality shows y espacios de farándula, llega a ser depredadora. Por mucho rating que den -y lo dan- importan bien poco, y entonces Kenita Larraín puede ser abucheada sin contemplaciones en un evento o Angie Alvarado tener sexo en cámara. Qué más da: se lo han buscado.

Pero ellas, las de tono menor, no son las únicas. Personajes y espacios de más calado también lo pasan mal. ¿O acaso desplazar al baúl de los recuerdos a Raquel Argandoña, una señora que había logrado reinventarse, es cuidarla? ¿O es proteger a Tonka Tomicic hacerla debutar, a dúo y con un compañero difícil de controlar, en la adaptación de un formato que nació para un solo animador? ¿Es defender el nicho tan bien ganado programar una telenovela nocturna, “Conde Vrolok”, a la sombra del éxito de la anterior, “Dónde está Elisa?”, forzando la mano sólo para estirar el rating? ¿O es entender lo que calza Vicente Sabatini, el gran artífice de telenovelas de los 90, ponerlo a organizar la programación de un canal?

El actor Benjamín Vicuña es quizá el rostro mejor gestionado de este país, y uno de los pocos que tiene un mánager en serio. No es por buena onda, sin duda: Vicuña es un manantial de dinero. La gracia está en que ese gestor sabe lo que vale el talento que administra, y lo cuida. Para que crezca, para que no se funda, para no matar a su gallina de los huevos de oro. Como tiene que ser no más.

Cinco deseos para el año que comienza

In Canales de TV, Cultura pop, programas, Teleseries, Television on 12 abril 2010 at 15:44

(Publicada el 3 de enero de 2010)

1) Que la nueva temporada de “Los 80”, la que nos debe traer el terremoto de 1985, se realice y sea tan intensa, delicada y verdadera como la que acaba de terminar. Y que, además de hacernos recordar cómo se vivía la ética del amor familiar de entonces, los guionistas se apiaden un poco de nosotros los televidentes: tanto sufrimiento rondando en torno a los Herrera y sus amigos agota un poco el corazón nostálgico.

2) Que, contra lo que indican los antecedentes estadísticos, Tonka Tomicic logre romper la “maldición” y pueda demostrar que un rostro femenino “robado” por la grúa de Canal 13 a las televisoras de la competencia sí puede salir adelante en la estación católica. Su oportunidad de comenzar a demostrarlo está cerca: hoy debuta junto a Sergio Lagos en “El hormiguero”.

3) Que CHV rompa la mala racha que ha rondado a esa telenovela antes de su salida al aire, y logre instalar una piedra fundacional sólida con la primera teleserie nocturna de su historia. “Mujeres de lujo”, de Coca Gómez, promete harta piel (muy en la línea de esa estación privada). La duda, como en toda telenovela, gira en torno a la historia: si es buena, dicen los entendidos, tendrá la fuerza para capturar audiencia y crear hábito. Y si lo consigue, matará dos pájaros de un tiro: apuntalará el área dramática del canal y se transformará en una competencia real para el rey del género, TVN.

4) Que TVN rompa la lógica autoimpuesta de que para apalancar su pantalla debe tener un tándem hecho de teleserie nocturna y reality show a partir de las 22:00 horas. No es que haya algo de malo en esos programas (de hecho “Dónde está Elisa?” de Pablo Illanes, además de fenómeno de sintonía, era excelente). Pero la falta de diversidad que esa fórmula franjeada provoca, al colarse además en el resto del menú televisivo del canal, aburre y puede terminar pasando la cuenta.

5) Que el Bicentenario, fecha tan recurrente en las frases promocionales de la TV local, signifique de verdad un salto cualitativo. Se supone que 2010 traerá un gran avance tecnológico, con la emisión del Mundial de Sudáfrica en digital. En el mundo ideal, ese gigantesco paso en la forma debiera tener un correlato en el fondo, con un aumento sustancial en la calidad de los programas y más riesgo en las apuestas, porque de otro modo no sirve: ver con más nitidez las trivialidades de los programas de farándula o las intrigas de un reality show es, si se permite decirlo, aporte cercano a cero.

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