(Publicada el 25 de octubre de 2009)
Paradoja a las 21:00 horas en la TV abierta: ¿cómo puede ser que dos noticieros tan esencialmente parecidos como “24 Horas” y “Teletrece” estén hoy a tanta distancia entre sí? En septiembre, por ejemplo, el primero, que pertenece a TVN, vivió su mejor mes del año acercándose a los 20 puntos, mientras que el segundo, de Canal 13, peleaba abajo de la tabla con Meganoticias, de Mega.
Cada cual con sus particularidades, “24 Horas” y “Teletrece” ofrecen un menú similar: la agenda del día, un bloque deportivo, un reportaje largo, promoción de programas propios o temas de la casa, e imperdonable escasez de noticias internacionales. Los dos tienen una pareja de rostros ancla. Los dos tratan de no ser excesivamente policiales. Los dos duran una hora, tiempo excesivo para un telespectador al que le sobren largas tandas de avisos o híper abundancia de goles.
Un repaso entre analistas habla de una multiplicidad de variables para entender el desplome de “Teletrece”: cambio de conductores y de formato este año, la parrilla flexible que durante el primer semestre aplicó UC-TV, la caída de la estima de esa estación en el índice BAV (la base de datos sobre marcas más grande del mundo). Sin embargo, al revisar datos sobre cómo viene funcionando la pantalla local en los últimos 15 años a las 21:00 horas se llega a un gran culpable más viejo que el hilo negro: el tren programático.
O sea, el aproblemado “Teletrece” de hoy sería víctima de un asunto mayor: su canal no está ofreciendo un menú apropiado para sostenerlo. Eso no significa que sus notas no deban ser más entretenidas, valor que en TVN conocen muy bien y usan incluso al cierre con la “imagen del día”. Tampoco significa que comenzar dando opinión sea una buena idea, si el público en TV busca más que nada informarse.
Pero, como afirma un experto en lides televisivas, todo eso es sólo arroz graneado. En esta temporada, el verdadero filete está en otra parte: en el sorpresivo éxito de “Los ángeles de Estela” y en la explosión de “Dónde está Elisa?”, que tienen convertido el horario estelar de la red estatal en un blindado y mantienen su noticiero en la nube, como hicieron “Machos” en 2003 y en alguna medida “Lola” el año pasado para UC-TV. “SOS: Corazón rebelde” no puede ser una buena bisagra si, como dice una reciente encuesta de la UDP, los jóvenes -quienes son el público de ese culebrón al que no le va mal en sintonía- prefieren informarse en TVN.
Distinto es el caso de la gran niña bonita de las 21:00 horas: “CHV noticias central”, que es de manera sistemática el programa más visto de su canal y lleva meses instalado en el segundo puesto sin tener una telenovela que lo apalanque. La apuesta de ese noticiero es conquistar público partiendo con pauta policial o de seguridad ciudadana, para después avanzar con la crónica del día y el infaltable fútbol.
Su solidez entre la audiencia es una prueba palpable de que aquello de los hábitos traicionados no es tal si se tiene clara la película, que en este caso es cómo hacer un informativo y cómo apuntalarlo: a “CHV noticias central” en febrero se le fue su hombre ancla, Alejandro Guillier, y desde entonces la gente lo ve más.